La advertencia ya no es técnica ni aislada. El sector empresarial de Nuevo León encendió focos rojos ante el riesgo que representa la falta de infraestructura eléctrica para sostener el crecimiento industrial. Coparmex alertó que, si no se garantiza energía suficiente y oportuna, el estado podría perder inversiones estratégicas. El señalamiento surge mientras el gobierno de Samuel García mantiene el foco en promoción y posicionamiento, sin colocar el tema energético como prioridad visible.
La competitividad no se mantiene con anuncios. Se sostiene con infraestructura.
El Crecimiento Industrial Bajo Presión
Entre 2010 y 2024, el PIB manufacturero de Nuevo León creció a una tasa promedio anual de 2.6 por ciento. Esta cifra supera la media nacional y confirma el peso industrial del estado.
No obstante, ese dinamismo enfrenta un límite estructural. La demanda eléctrica aumenta junto con la llegada de empresas y el desarrollo urbano acelerado. Sin ampliación de redes, el crecimiento puede frenarse.
Coparmex explicó que el problema no radica solo en la generación, sino en la transmisión y distribución de alta tensión. Es decir, en llevar energía suficiente a las zonas industriales que hoy concentran nuevas inversiones.
Hasta ahora, el gobierno estatal no ha presentado un plan detallado para fortalecer esa infraestructura crítica.
Las Alertas Empresariales Son Claras, Samuel García Las Ignora
El sector patronal advierte que minimizar la demanda eléctrica representa un riesgo directo para la competitividad. Las preocupaciones se concentran en puntos específicos:
- Insuficiente capacidad de transmisión hacia nuevos parques industriales.
- Limitaciones en redes de alta tensión para proyectos manufactureros.
- Crecimiento urbano superior al promedio nacional que eleva el consumo eléctrico.
- Riesgo de que inversiones estratégicas migren a otros estados o países.
Estos factores no son teóricos. Impactan decisiones de inversión y generan incertidumbre.
Un Discurso Oficial Que Evita El Problema
Mientras Coparmex insiste en la necesidad de infraestructura energética suficiente, la administración de Samuel García continúa priorizando anuncios y promoción.
El Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (Pladese) proyecta que entre 2025 y 2039 la demanda nacional crecerá 2.5 por ciento anual en promedio. En un estado con dinamismo industrial superior, la presión puede ser mayor.
Sin embargo, el tema energético no ocupa un lugar central en la agenda pública estatal. El contraste es evidente: el empresariado habla de redes y alta tensión; el discurso oficial gira en torno a cifras y posicionamiento.
La diferencia entre narrativa y gestión comienza a generar inquietud.
Competitividad En Riesgo Frente A Otros Destinos
La inversión industrial es altamente competitiva. Estados y países ofrecen certeza energética para atraer proyectos de alto impacto. Si Nuevo León no garantiza suministro estable y suficiente, puede perder ventaja.
Coparmex advirtió que la falta de infraestructura oportuna puede traducirse en pérdida de oportunidades económicas. El crecimiento industrial sostenido no es automático. Depende de decisiones técnicas y políticas firmes.
Un Desafío Que Exige Prioridades Claras
El suministro eléctrico es una condición básica para el desarrollo. Requiere planeación, coordinación y ejecución. No puede depender solo de expectativas optimistas.
Nuevo León enfrenta una etapa decisiva. Su liderazgo manufacturero puede consolidarse o estancarse si la infraestructura no acompaña el ritmo de expansión.
La advertencia empresarial ya está sobre la mesa. La pregunta es si el gobierno estatal asumirá el reto con acciones concretas o continuará privilegiando la promoción por encima de la planeación estratégica.
El déficit energético no es un tema menor. Es una señal de alerta que podría definir el futuro industrial del estado.
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