La reparación de Cuchillo 1 sigue sin iniciar, a pesar de las alertas por su deterioro y del anuncio del gobierno de Samuel García sobre atenderlo desde 2023. El ducto viejo continúa operando casi al límite, en plena temporada invernal, y persisten las dudas sobre un posible desvío de recursos.
Sin Reparación De Cuchillo 1, Pero Con Advertencias
Desde hace tres años, Agua y Drenaje y la Comisión Nacional del Agua alertaron sobre el deterioro del ducto original de la presa El Cuchillo. Señalaron que la infraestructura requiere una intervención urgente para evitar una posible crisis de abastecimiento.
En septiembre de 2023 venció el primer plazo prometido por el gobierno estatal para iniciar las obras de reparación. No hubo avances. En octubre, Eduardo Ortegón, titular de AyD, indicó que los trabajos iniciarían cuando bajara el consumo de agua, pero tampoco ocurrió nada.
El invierno ya llegó, el consumo ha disminuido y las condiciones climáticas son propicias. Aun así, las obras siguen sin comenzar. El gobierno permanece en silencio y no informa si ya existe una fecha real para iniciar la reparación.

El Ducto Viejo Sigue Bajo Presión
Actualmente, el antiguo ducto de El Cuchillo continúa operando con una carga cercana a su capacidad máxima. Aunque está dañado, sigue transportando el agua que abastece a la mayor parte del área metropolitana de Nuevo León.
En lo que va de enero, el consumo promedio en el área metropolitana ha sido de 14 mil 394 litros por segundo. De ese total, alrededor del 59 por ciento ha llegado a través del ducto Cuchillo 1, y el 41 por ciento restante, por el nuevo ducto Cuchillo 2.
La capacidad ordinaria de cada uno es de 5 mil litros por segundo, pero pueden llegar a conducir hasta 6 mil. Esta carga cercana al límite representa un riesgo para una estructura que ya fue calificada como deteriorada por autoridades técnicas.
Gobierno Promete, Pero No Actúa
El retraso no solo es técnico, sino político. El Ejecutivo estatal prometió que la reparación de Cuchillo 1 se realizaría en cuanto las condiciones lo permitieran. El invierno era la oportunidad ideal, pero ni siquiera se ha dado a conocer un plan de trabajo.
La ciudadanía se pregunta: ¿qué espera el gobernador Samuel García para atender un problema que él mismo reconoció hace más de un año? ¿Por qué no hay acciones concretas, si los riesgos están documentados?
La falta de avance se suma a una larga lista de compromisos incumplidos en temas de infraestructura hídrica. El silencio oficial sobre el tema alimenta la incertidumbre y genera preocupación legítima.

La Mayor Carga Sigue En El Ducto Dañado
Entre el 31 de diciembre y el 8 de enero, la presa El Cuchillo suministró a la ciudad un promedio de 7 mil 348 litros por segundo. De ese total, el ducto viejo movilizó 4 mil 311 litros por segundo. Es decir, el 59 por ciento del agua pasó por una tubería que está al borde de su vida útil.
En cambio, el ducto nuevo —el llamado Cuchillo 2— apenas transportó 3 mil 036 litros por segundo. El desequilibrio en la carga evidencia que el sistema aún depende en gran medida de una infraestructura que necesita reparación urgente.
Ayer, el embalse de El Cuchillo registró un almacenamiento de 760.3 millones de metros cúbicos, es decir, un 67.7 por ciento de su capacidad. El suministro de agua está garantizado por ahora, pero la integridad de los ductos no.
¿Dónde Quedó El Dinero Anunciado?
El gobierno estatal no ha explicado por qué la reparación de Cuchillo 1 no ha arrancado, ni qué ocurrió con los recursos destinados a esa obra. Desde 2023 se anunció una inversión para atender el problema, pero los trabajos no se han ejecutado.
El retraso ha generado sospechas de un posible desvío de recursos o de que el presupuesto fue utilizado para otras obras prioritarias del Ejecutivo, sin informar ni justificar la reasignación. Tampoco hay documentos públicos que transparenten la situación financiera del proyecto.
En contraste, el ducto sigue cargando con la mayor parte del abasto y no hay garantía de que soporte un verano más en esas condiciones. La falta de acción podría convertirse en una crisis si ocurre un colapso o falla estructural.
Samuel García Evade Responsabilidad De Reparación De Cuchillo 1
Mientras la infraestructura hídrica de Nuevo León enfrenta riesgos, el gobernador Samuel García ha concentrado su agenda pública en eventos de imagen, viajes internacionales y declaraciones en redes sociales.
La falta de atención al tema del agua revela una administración más preocupada por el discurso que por la acción. El silencio frente a este retraso alimenta la desconfianza de la ciudadanía, que ya ha vivido crisis severas en años recientes.
De seguir así, no solo se pone en riesgo el suministro, sino también la credibilidad de un gobierno que prometió modernización, pero no ha cumplido con sus tareas más básicas.
Array











