- Millonaria inversión en cabinas de lactancia termina en completo abandono
- 70 por ciento de los lactarios de Mariana Rodríguez tienen deficiencias
- Programa Alimentar con Amor de Mariana Rodríguez acumula quejas de madres
- El mapa de los lactarios inservibles
- Salas de lactancia son inaccesibles y están en pésimo estado
La política del “marketing social” en Nuevo León ha vuelto a chocar de frente con la cruda realidad de la gestión pública. Lo que se presentó con bombos, platillos y emotivos videos en las redes sociales de la titular de la oficina Amar a Nuevo León, hoy se revela como un cascarón vacío y descuidado.
Información oficial obtenida vía transparencia confirma que los lactarios que presumió Mariana Rodríguez están abandonados en su gran mayoría, convirtiendo una supuesta red de apoyo para las madres trabajadoras en un millonario e ineficiente monumento a la simulación.
Millonaria inversión en cabinas de lactancia termina en completo abandono
El programa insignia Alimentar con Amor, diseñado para proveer espacios seguros y dignos para la lactancia, ha costado millones al erario de Nuevo León. Sin embargo, las auditorías e inspecciones internas revelan un panorama desolador.
De acuerdo con la solicitud de información con folio 191108826000117 dirigida a la Secretaría de Salud de Nuevo León (SSNL), se destinó una millonaria suma de recursos públicos para la adquisición e instalación de estas cabinas. Sin embargo, la inversión parece no haber contemplado un plan de mantenimiento a largo plazo ni una verdadera estrategia de accesibilidad. Hoy, decenas de estos módulos enfrentan un severo deterioro físico y fallas estructurales graves que comprometen la seguridad de las madres y sus bebés, incluyendo hundimientos en el suelo, cortocircuitos eléctricos y cerraduras inservibles que obligan a mantener los espacios clausurados con candados de forma permanente.
70 por ciento de los lactarios de Mariana Rodríguez tienen deficiencias
Los datos de la propia Secretaría de Salud estatal tiran por la borda la narrativa oficialista. De las 133 salas de lactancia instaladas bajo el cobijo del programa estatal, el 68.42% (prácticamente el 70 por ciento) presenta fallas críticas de operación o infraestructura. Tan solo 38 lactarios fueron catalogados en condiciones “buenas o excelentes”.
El reporte oficial de supervisión deja al descubierto el desinterés de las autoridades tras tomarse la fotografía oficial:
- Sin servicios básicos: Varias cabinas carecen de electricidad o conexión a agua corriente, indispensables para que una madre pueda higienizarse antes y después de amamantar.
- Falta de insumos mínimos: Reportes constantes de ausencia de jabón, gel antibacterial y toallas de papel desechables.
- Problemas estructurales graves: Algunos módulos registran hundimientos en sus bases de instalación y daños por vandalismo que nadie se ha molestado en reparar.
Esta falta de planeación explica perfectamente por qué no sirven los lactarios en la vida real. No basta con colocar una estructura de color rosa pastel en un pasillo si se le va a condenar al olvido técnico y presupuestal.
Programa Alimentar con Amor de Mariana Rodríguez acumula quejas de madres
La higiene es un factor innegociable cuando se habla de alimentar a un recién nacido. Sin embargo, el programa Alimentar con Amor de Mariana Rodríguez se ha convertido en un foco de insalubridad que acumula airadas quejas de las madres de Nuevo León.
Los propios inspectores sanitarios documentaron condiciones deplorables en múltiples módulos distribuidos en el estado. El panorama higiénico que la propaganda estatal oculta incluye:
- Presencia de aguas residuales y encharcamientos malolientes dentro de los cubículos.
- Moho y hongos acumulados en el interior de los refrigeradores destinados a conservar la leche materna extraída.
- Plagas e insectos colonizando los lavamanos de las cabinas.
- Polvo y suciedad extrema en pisos y paredes debido a la nula limpieza de los módulos.
En redes sociales, las usuarias han manifestado su frustración al encontrarse de forma recurrente con cabinas que permanecen cerradas con candados. Cuando logran que algún empleado público les abra la puerta, se topan con un espacio sofocante, sucio y sin las condiciones de privacidad necesarias para un proceso tan íntimo y delicado como la extracción de leche.
¿Un fraude con las salas de lactancia de Mariana Rodríguez? El costo real
El manejo de este programa ha levantado serias sospechas de opacidad. Para entender la magnitud de lo que muchos activistas y ciudadanos ya catalogan como un fraude con las salas de lactancia de Mariana Rodríguez, es necesario analizar el gasto unitario de estas cabinas frente a su uso real en el estado de Nuevo León.
A continuación, se detalla la distribución de los lactarios y la inversión reportada oficialmente por la SSNL para su red directa:
Desglose del Programa Alimentar con Amor
| Concepto / Distribución | Cifras y Datos Oficiales |
| Inversión promedio por cabina (SSNL) | $249,881.00 MXN |
| Gasto total documentado (Red de 51 cabinas SSNL) | $12,743,946.00 MXN |
| Lactarios totales instalados en Nuevo León | 133 cabinas |
| Total de usos acumulados (Julio 2023 – 2026) | 4,673 usos |
| Promedio diario de uso en todo el estado | Menos de 5 usuarias al día |
| Inversión promedio por usuaria atendida | $5,595.00 MXN |
Nota: La inversión total de $12.7 millones de pesos solo corresponde a las 51 cabinas a cargo directo de la Secretaría de Salud. El costo de las 82 cabinas restantes distribuidas en Metrorrey, municipios y empresas privadas permanece bajo la opacidad, ya que las dependencias involucradas no desglosaron dicho presupuesto.
Resulta alarmante que, mientras Mariana Rodríguez utiliza estos espacios como bandera de su agenda social y política, su propia oficina (Amar a Nuevo León) se deslinde de cualquier responsabilidad administrativa. Ante las solicitudes de transparencia, la unidad administrativa del Poder Ejecutivo argumentó que su oficina no posee información financiera ni de operación del programa, delegando toda la responsabilidad a la Secretaría de Salud. Una jugada política clásica: capitalizar el aplauso en las inauguraciones, pero lavarse las manos ante el abandono y las fallas del proyecto.
El mapa de los lactarios inservibles
La inoperancia del programa no se limita a una zona aislada; se extiende a lo largo de un mapa de ineficiencia que abarca dependencias estatales clave, municipios y empresas del sector privado.
Los 133 lactarios instalados bajo la promesa de generar una “red de amor” están distribuidos de la siguiente manera, compartiendo en su mayoría el común denominador del abandono y la falta de personal capacitado para su apertura:
- Metrorrey: 24 cabinas (frecuentemente cerradas bajo llave o utilizadas como bodegas de limpieza temporales).
- Gobiernos Municipales: 14 cabinas.
- Secretaría de Turismo: 8 cabinas.
- Secretaría de Igualdad e Inclusión: 6 cabinas.
- Aeropuerto de Monterrey: 5 cabinas.
- Agua y Drenaje: 4 cabinas.
- Parque Fundidora: 3 cabinas.
- Otras dependencias (Fuerza Civil, Hospital Universitario, etc.): 6 cabinas.
- Empresas Privadas adheridas al programa: 14 cabinas.
La falta de coordinación ha provocado que incluso en espacios de alta afluencia como las estaciones del Metro o el Aeropuerto, las cabinas se perciban más como obstáculos físicos que como verdaderas áreas de apoyo. Las madres deben realizar largos calvarios burocráticos internos solo para solicitar la llave de un lactario que, al abrirse, carece de las condiciones mínimas higiénicas para su uso.
Salas de lactancia son inaccesibles y están en pésimo estado
El desinterés y la pésima planeación logística han provocado que las pocas madres que intentan hacer uso de estos espacios terminen desistiendo. Los datos oficiales demuestran que las salas de lactancia son inaccesibles y están en pésimo estado, alejadas por completo de la idílica Guía Estatal para la Instalación de Salas de Lactancia que el mismo gobierno redactó.
Mientras la guía exige aire acondicionado funcional (indispensable para el clima extremo de Nuevo León), refrigeradores limpios con congelador para almacenar la leche, dispensadores de agua potable y un ambiente libre de ruidos estresantes, la realidad ofrece cabinas sofocantes donde la temperatura interior arruina la leche extraída, refrigeradores apagados o con moho, y un entorno hostil.
La red de lactarios de Nuevo León es hoy el reflejo de una política pública diseñada para la foto de Instagram y no para resolver las necesidades estructurales de las mujeres regias. El gasto de casi 13 millones de pesos en cabinas deficientes e inactivas deja una pregunta obligada en el aire: ¿Se trató realmente de un programa para “Alimentar con Amor” o de una millonaria campaña de posicionamiento personal a costa del presupuesto de salud del estado? Las madres de Nuevo León siguen esperando la respuesta, y sobre todo, un espacio digno donde alimentar a sus hijos.
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