Un severo cuestionamiento rodea a las decisiones presupuestales de la administración estatal tras señalarse un evidente sobrecosto en puentes de Nuevo León proyectados para conectar la nueva infraestructura del Metro. La controversia estalló luego de que salieran a la luz severos defectos de construcción en las obras peatonales sobre el lecho del río, sumado al frenetón legal que sufrieron los trabajos por no acatar las normativas de desarrollo urbano vigentes en la capital regia.
¿Cuánto costaron los puentes de la Línea 4?
Las dudas del sector empresarial e inmobiliario aumentan al revisar minuciosamente cuánto costaron los puentes de la Línea 4. El erario estatal destinó una suma cercana a los 900 millones de pesos dividida formalmente en dos contratos independientes (entre 450 y 500 millones cada puente), otorgados a consorcios privados para la colocación de pasos atirantados que enlazarían las estaciones del sistema colectivo con las avenidas Morones Prieto y Constitución.
Pese a la colosal inyección financiera, el resultado en campo dista de ser una solución de primer nivel para la población. Los costos unitarios han quedado bajo el escrutinio público, pues la cifra gastada por el ejecutivo local no se refleja en la seguridad ni en la estética de las edificaciones, las cuales muestran claras muestras de improvisación en sus remates metálicos: el llamado Puente Nuevo tuvo que ser parchado por fallas de planeación.

Obras suspendidas en el río Santa Catarina
A la crisis por los parches en la infraestructura se suma la presencia de obras suspendidas en el río Santa Catarina por parte de autoridades municipales. El proyecto conocido como Puente La Virgen tuvo que ser frenado de manera tajante por la administración local al detectarse que la cimentación y los apoyos principales tapaban de forma riesgosa un canal pluvial indispensable para prevenir inundaciones sobre Morones Prieto, en Nuevo León.
Esta clausura dejó al descubierto severas omisiones en los estudios de impacto ambiental y de gestión de riesgos hidráulicos. Al no contar con los permisos correspondientes ni con el aval técnico del ayuntamiento regio, el desarrollo de la Línea 4 acumula retrasos significativos, mientras la ciudadanía denuncia una recurrente pésima calidad en las obras de Samuel García.

Irregularidades de Samuel García
Las constantes irregularidades en los puentes peatonales de Nuevo León generan preocupación entre los automovilistas y futuros usuarios del transporte masivo. Tanto el viaducto atirantado a la altura del Obispado como el tramo detenido en Morones Prieto evidencian fallas que van desde deformaciones por sobreesfuerzo hasta la obstrucción de tuberías clave para la ciudad, configurando un escenario de severas obras con fallas estructurales en Nuevo León.
Puentes exponen al gobernador
La combinación de presupuestos inflados y expedientes clausurados en los puentes ha dejado bajo sospecha la actuación de las empresas contratistas involucradas. Ante el riesgo que representan estos desaciertos operativos, la comunidad exige peritajes independientes que garanticen la integridad física de los transeúntes antes de liberar el uso de los pasos elevados y exige explicaciones claras sobre el sobrecosto en puentes de Nuevo León.
El descontento ciudadano contra Samuel García crece debido a que los pasos elevados debían agilizar el flujo de personas en zonas de alto tráfico vehicular, pero en su lugar han generado incertidumbre sobre la firmeza de sus materiales. La opacidad en las contrataciones y la aparente prisa por entregar resultados mediáticos mantienen la atención pública centrada en la viabilidad técnica de estas magnas soluciones viales.
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